Si detectamos una necesidad en algún rincón del mundo, allí estaremos para satisfacerla. En 45 000 comunidades de más de 200 países, los Leones ponen en marcha proyectos creativos que se proponen satisfacer las necesidades específicas de los niños, por ejemplo, porque las criaturas presentan factores de riesgo de sufrir pérdida auditiva o visual o porque no tienen los recursos suficientes para llevar a reparar sus bicicletas.
Nuestros programas apuntan a que los niños crezcan de una manera más sana y más segura. A través del programa Servicios para la niñez, satisfacemos necesidades educativas y sanitarias. A través del programa Lions Quest, transmitimos habilidades cruciales para la vida a más de 12 millones de niños, en aulas de todo el mundo. También tendemos una mano cuando surgen problemas que piden a gritos soluciones rápidas y respaldo económico, por ejemplo, el hecho de llevar agua potable a poblados remotos o de construir un hogar para niños de la calle en Sri Lanka. Finalmente, hemos diseñado una gran cantidad de otros programas que se adaptan específicamente a los desafíos que se les presentan a las comunidades de todo el mundo.
Reunimos a los jóvenes. Nuestros clubes Leo brindan oportunidades de trabajo voluntario juvenil que fomentan y respaldan el liderato de jóvenes a partir de los 12 años, proporcionándoles la oportunidad de aprender, crecer y servir al tiempo que participan en proyectos de servicio comunitario.
Mejoramos la calidad de vida. Todos los años, miles de jóvenes viajan por el mundo para conocer otras culturas, costumbres y conceptos de amistad a través de nuestro programa de Campamentos e Intercambio Juveniles.
Y, además, ayudamos a los jóvenes a compartir un mensaje de paz. El Concurso Cartel de la Paz ha ayudado a más de cuatro millones de jóvenes durante décadas a expresar su creatividad, sus aspiraciones y sus esperanzas en relación con el mundo.