Las calles que en un momento estaban repletas de gente parecían carecer de la algarabía que solían tener. "Era evidente que los niños necesitaban algo", dijo el socio del Club de Leones de Kelso Chuck Klawitter. "Deseábamos ayudar a los niños y causar un impacto positivo en la comunidad".
Intervención del Leonismo:
Los Leones de Kelso abrieron una clínica de bicicletas en la Escuela Elemental Barnes. Allí, las reparaban gratuitamente y distribuían cascos, bicicletas e instrucciones de seguridad a los alumnos del establecimiento. Y les facilitaron todo el proceso. Los niños sólo debían llevar las bicicletas a la escuela por la mañana y los voluntarios Leones las reparaban y se las devolvían al final de la jornada escolar. "Colocábamos muchísimos agarres nuevos, gomas, tubos...", dijo Genece Cooper de Bob's Pedal Power. "Nos asegurábamos de que las ruedas y los frenos funcionaran bien, todo lo que se necesita para que una bicicleta sea segura".
Una senda más llena de vida:
Kelso es el lugar ideal para montar en bicicleta. De hecho, hay una senda junto al Río Coweeman que es perfecta. El paisaje es bellísimo y, si el tiempo es bueno, las familias pasan allí todo el día, una actividad que los Leones de Kelso deseaban preservar. "Realmente no teníamos dinero para comprarles bicicletas nuevas a los niños", dijo Nikki Kersenbrock, padre de uno de los niños. "Hace un par de años que piden biciletas nuevas". Ahora, con las bicicletas donadas por el Departamento de Policía de Kelso, los Leones se aseguraron de que más niños tuvieran la posibilidad de andar en bici.
Socios:
Una escuela primaria, una tienda de bicicletas y la policía local.
Datos financieros:
En total, el costo de las reparaciones, los cascos y las bicicletas nuevas fue inferior a los 2.000 dólares. Sin embargo, la felicidad que esto produjo en los niños de Kelso no tiene precio.
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