Poner en práctica las siguientes medidas al abordar conflictos permitirá ayudar aún más a resolver todo conflicto que pueda surgir.
Definir el problema. Ponerlo por escrito. Asegurarse de que el problema esté definido y no se trate solamente de un indicio de problema.
Revelar los hechos: Pedir opiniones de ambas partes involucradas en el problema. Obtener información de fuentes externas.
Organizar los datos: Este paso es sumamente importante al abordar temas complejos.
Determinar las soluciones: Analizar distintas soluciones posibles y buscar la que resulte más adecuada.
Determinar las consecuencias: Antes de decidirse por una solución, analizar las posibles consecuencias de cada una de las propuestas.
Poner en marcha la solución: En esta instancia, se debe establecer cuáles serán los parámetros que permitirán determinar que se ha resuelto el problema.
Evaluar la solución: Los dirigentes deben supervisar el proceso para comprobar que se haya alcanzado una solución.