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Cindy Bentley - Deportista de los Juegos
Olímpicos Especiales de Wisconsin y Mensajera
Mundial
Cynthia (Cindy) Bentley nació con una enfermedad
que, más tarde, fue diagnosticada como Síndrome
de alcoholismo fetal. Esta enfermedad le
ocasionó parálisis cerebral y problemas
cognitivos. Abandonada cuando sólo
era un bebé, Cindy pasó por diversos hogares
transitorios. En uno de esos hogares, Bentley
sufrió quemaduras graves que le ocasionaron
lesiones físicas y dolorosas cicatrices,
por las que debió someterse a varias cirugías. Más
tarde, fue admitida en un centro para personas
con discapacidades del desarrollo, donde
vivió durante muchos años.
Bentley comenzó a participar en los Juegos
Olímpicos Especiales mientras residía en
esta institución y reconoce que el personal
la alentó a esforzarse más por imponerse,
alcanzar y superar metas. La determinación
que desarrolló Cindy durante esos años la
ha ayudado a obtener medallas en diversas
disciplinas, como básquetbol, atletismo,
patinaje de velocidad, voleibol, fútbol
y tenis. En 1991, fue seleccionada
como Deportista Femenina del Año en los
Juegos Olímpicos Especiales de Estados Unidos. La
elección de Bentley, que se ha convertido
en un ejemplo para todos los deportistas,
se basó en su desempeño como atleta, su
personalidad, sus dotes de liderato y su
participación en la comunidad. En los Juegos
Mundiales de Verano que formaron parte de
las Olimpiadas Especiales de 1995, Bentley
ganó una medalla de plata en la categoría
Singles de tenis y obtuvo el 6.º puesto
en la categoría Dobles femenino.
Hace dieciocho años, Bentley se mudó a
Milwaukee, Wisconsin, y allí hizo una transición
de una vida institucional a un hogar grupal
y, finalmente, en 1987, a una vida independiente
en su propio departamento. Ahora, con la
ayuda de un consejero, Bentley se ocupa
de su hogar y administra sus finanzas. Desde
que abandonó la institución, ha trabajado
en la oficina de la Defensoría de Ciudadanos
con Retraso Mental (Advocates for Retarded
Citizens), en una guardería infantil perteneciente
a la Asociación Cristiana de Jóvenes, en
McDonald's y en Marshall Fields Department
Stores. En la actualidad, Cindy trabaja
para People First, una organización que
presta servicios de defensoría, y ha sido
nombrada para ocupar un cargo en el Consejo
de Wisconsin, en el área que atiende las
Discapacidades del Desarrollo.
Como ex miembro de la Junta Directiva de
los Juegos Olímpicos Especiales de Wisconsin
y Mensajera Mundial Sargent Shriver de Olimpiadas
Especiales, Bentley tiene la oportunidad
de transmitir su experiencia en los Juegos
Olímpicos especiales a muchas otras personas.
En 2001, Bentley prestó declaración ante
el Comité de gastos del Senado de los Estados
Unidos en relación con las deficiencias
en la asistencia médica que reciben las
personas con discapacidades intelectuales.
Posteriormente, durante ese mismo año, y
mientras participaba en un evento realizado
en la Casa Blanca, Bentley le entregó al
presidente George Bush una de las medallas
de oro que había obtenido en los Juegos
Olímpicos Especiales, en reconocimiento
al coraje que el Presidente demostró durante
los ataques que sufrió Estados Unidos el
11 de septiembre de 2001.
Bentley reconoce que los Juegos Olímpicos
Especiales la han ayudado a alcanzar sus
metas, tanto dentro como fuera del campo
de juego. Ella tiene muchas ganas de
explicarle al mundo que los Juegos Olímpicos
Especiales le han hecho ganar confianza
en sí misma y le han dado la oportunidad
de vivir nuevas experiencias.
"Soy una luchadora. Soy una persona
resuelta.
Si no puedo hacer algo la primera vez,
lo intento hasta conseguirlo. Nunca
me doy por vencida y nunca
digo que no puedo hacerlo", concluyó
Cindy Bentley |
¿Cuál fue su primera experiencia
con el Programa Abrimos Ojos? ¿Dónde fue?
La primera vez que participé en el Programa
Abrimos Ojos fue en los Juegos de 1995,
en Connecticut. Luego, en Carolina del Norte,
en 1999. Yo era Mensajera Mundial (2.ª
clase internacional). Me dieron gafas
en 1995. Lo mejor fue que, en 1995,
creo que había sólo dos programas en
todo el mundo. Ahora, con la ayuda
de los Leones, miles de personas tienen
esta oportunidad todos los años.
¿Cuál es su opinión sobre el Programa
Abrimos Ojos y sobre los Leones voluntarios
que están dispuestos a ayudar?
Es un muy buen programa; había personas
de distintos países, de África y de otras
regiones. Algunos de esos deportistas tuvieron
la oportunidad de ver por primera vez, porque
en sus países no podían hacerlo. No
tienen doctores. Por ejemplo, había
una persona de China en mi clase de Mensajeros
Mundiales que se hizo los exámenes de detección
de enfermedades del Programa. Ella
no necesitaba gafas, pero consiguió que
le revisaran la vista y fue así que se hizo
su primer examen ocular. Debe haber
tenido algo más de 20 años. Imagínense
eso. Con más de 20 años, nunca se había
hecho un examen ocular. Y los Leones
se ocuparon de eso.
¿De qué manera ayudaron las gafas
a mejorar su rendimiento dentro y fuera
del campo de juego?
Tengo un amigo de Wisconsin que hizo
atletismo durante muchos años. Pero
no veía la pista, y nadie lo sabía. Luego
de participar en el Programa Abrimos Ojos,
mi amigo pudo ver. Antes de eso, esta persona
no podía ver la pista... Ahora, ¡nadie puede
verlo a él en la pista! Como deportista
líder digo: "GRACIAS A DIOS existe el Programa
Abrimos Ojos". Sin este Programa, muchos
deportistas no tendrían la oportunidad de
ver. Abrimos Ojos también entrega gafas
deportivas. Practico cuatro o cinco deportes
y necesito gafas y antiparras deportivas
porque practico deportes en equipo (voleibol,
básquetbol, fútbol, caminata con raquetas
de nieve y tenis). Conozco a muchos
deportistas de mi equipo que han recibido
antiparras deportivas. Personalmente,
las uso con mucha confianza en mis actividades
deportivas. El Programa Abrimos Ojos
ha sido maravilloso. Sin él, una gran cantidad
de deportistas no hubiera podido participar
en estos deportes en equipo. Mediante
este programa, me detectaron glaucoma en
uno de mis ojos. Estaba en el límite,
pero con la ayuda de Abrimos Ojos, pude
recibir tratamiento inmediatamente. Ahora,
un médico me controla la vista todos los
años. Así es como debe ser, y esto no hubiera
sido posible sin la ayuda del programa Abrimos
Ojos.
¿Qué mensaje les daría a los Leones por
financiar un programa como Abrimos Ojos
destinado a deportistas de los Juegos Olímpicos
Especiales?
Como deportista, considero que no sólo ayudan
a la gente a ver, sino que son héroes porque,
si no se hubieran involucrado con personas
que tienen discapacidades intelectuales,
estos deportistas no habrían podido ver. Nosotros
somos los deportistas, ellos son los héroes.
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