Organizar, fundar y supervisar clubes de servicio que sean reconocidos como clubes de Leones.
Coordinar las actividades y estandarizar la administración de los clubes de Leones.
Crear y promover un espíritu de comprensión entre los pueblos del mundo.
Difundir los principios de buen gobierno y buena ciudadanía.
Participar activamente en pro del bienestar cívico, cultural, social y moral de la comunidad.
Unir a los clubes en vínculos de amistad, buena camaradería y entendimiento mutuo.
Proporcionar un foro para fomentar el debate abierto de todos los temas de interés público, siempre que no se debatan cuestiones relacionadas con políticas partidarias ni religión sectaria entre los socios del club.
Alentar a personas con vocación de servicio a servir a la comunidad sin buscar recompensa financiera personal, promover la eficiencia en las actividades y estrictas normas éticas en el comercio, la industria, las profesiones, las obras públicas y los emprendimientos del sector privado.
Principios éticos del Leonismo
Mostrar mi fe en la valía de mi vocación, exigiéndome una labor diligente hasta merecer una reputación por la calidad de mis servicios.
Buscar el éxito y exigir la remuneración o ganancia justa que pueda merecer, pero negarme a recibir toda ganancia o mérito que implique en menoscabo o la pérdida de mi dignidad, como efecto del aprovechamiento de alguna ventaja injusta o de acciones dudosas de mi parte.
Recordar que para desarrollar mi negocio no es necesario destruir el de otro; ser leal con mis clientes y sincero conmigo mismo.
Resolver en mi propio perjuicio cualquier duda que surja en cuanto al derecho o a la ética de mi posición o acción hacia otras personas.
Entablar lazos de amistad como fin y no como un medio. Sostener que la verdadera amistad existe, no por razón del servicio prestado a otros, sino que se acepta con el mismo espíritu con que se realiza, sin pedir nada a cambio por ello.
Tener siempre presente mis obligaciones de ciudadano para con mi nación, mi estado y mi comunidad, profesándoles mi lealtad inquebrantable de pensamiento, palabra y obra. Ofrecerles generosamente mi tiempo, mi trabajo y mis recursos
Ayudar a otros consolando al atribulado, fortaleciendo al débil y socorriendo al menesteroso.
Ser mesurado en la crítica y liberal en el elogio; construir y no destruir.
“Uno ve alegría en el corazón de la gente cuando agradecen, la sonrisa de un niño es impagable. Son todas cosas que hacen que uno perciba que ha contribuido con un granito de arena a la comunidad”.